Las valoraciones de los activos rurales empiezan a incorporar variables ambientales y climáticas, un cambio que ya influye en las decisiones de propietarios, entidades financieras, aseguradoras e inversores. Para ayudar a comprender esta transformación, Valmesa recoge en su informe las principales claves sobre cómo los riesgos ambientales están ganando peso en la valoración de las fincas rústicas y qué aspectos deben tenerse en cuenta en los procesos de análisis y toma de decisiones