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¿Cómo ahorrar electricidad en el día a día?

Cómo ahorrar electricidad en el día a día

En los tiempos que corren la factura de la electricidad sigue en aumento

En este artículo te ofrecemos conocer una serie de consejos para ahorrar energía en tu hogar. Además de reducir tu factura de electricidad, también le haces un favor al planeta, en el tema relacionado con la contaminación, la disminución de los recursos energéticos y el aumento de la temperatura global, no es demasiado tarde para poner de tu parte… ¡y todo empieza en casa!


¿Por qué ahorrar energía?

En la vida cotidiana, en los periódicos, en las redes sociales, en la televisión: todo el mundo habla del ahorro energético. Bajar la calefacción, aislar la casa, tomar más duchas frías o apagar las luces son noticias habituales.

Sin embargo, no todas las personas están todavía totalmente convencidas de la necesidad de ahorrar energía.

Entonces, ¿por qué deberías reducir tu consumo? Hemos recurrido a electricistas Madrid donde nos ofrecen contar todo.


¿Por qué ahorrar energía también ahorra dinero?

Si algunos todavía tienen dudas, deben saber que ahorrar energía es una excelente manera de ahorrar dinero. Es lógico: consumir energía no es gratis, así que cuanto menos consumas, menos gastarás.

Para evitar encontrarte con una factura de electricidad en aumento, te conviene empezar a ahorrar energía. Sobre todo, porque algunas acciones pueden ahorrar energía de forma gratuita. Bajar la calefacción, apagar las luces, mantener y limpiar los electrodomésticos son acciones sencillas y gratuitas que pueden ahorrar energía a largo plazo.

Algunas inversiones también te permitirán un mayor ahorro de energía: por ejemplo, puedes aislar tu casa. Esto tiene un coste inicial elevado, pero se amortiza a largo plazo.


Ahorrar energía para reducir el impacto ecológico

La otra razón para ahorrar energía, por supuesto, es la ecología. Sí, producir toda la energía que consumimos a diario tiene un impacto significativo en el medio ambiente. Así, los combustibles fósiles (carbón, gas, pero también el petróleo de nuestros coches) son responsables del 78% de las emisiones de CO₂ del planeta desde 1970.

En términos prácticos, esto significa que, al producir la electricidad, el gas y el petróleo que utilizamos a diario, hemos contribuido en gran medida al calentamiento global.

Los combustibles fósiles también emiten partículas finas a la atmósfera, lo que afecta a la salud de las personas.

Incluso las llamadas energías «descarbonizadas», como la nuclear, pueden tener consecuencias importantes para el medio ambiente: la energía nuclear consume grandes cantidades de agua, produce residuos radiactivos, etc.

En resumen, cada vez que producimos energía, tenemos un impacto en el planeta.

Lógicamente, si queremos limitar el daño que estamos haciendo a nuestro ecosistema, una de las soluciones, además de cambiar a fuentes de energía más limpias como las renovables, es por supuesto ahorrar energía.

La energía más ecológica es la que no consumimos. Si cada uno de nosotros redujera significativamente su consumo, podríamos producir menos y, por tanto, reducir y luchar contra la contaminación global y la contaminación atmosférica.

Ahorrar energía para reducir el impacto ecológico


Ahorrar energía para concienciar y cambiar el modelo de la sociedad

El ahorro de energía también se ha convertido en un simple acto de ciudadanía, un acto ético.

En nuestra sociedad actual se presta poca atención a los recursos comunes como el agua, el aire, la naturaleza o el patrimonio. La energía también es uno de esos recursos que compartimos y a veces consumimos sin contar con el coste.

Cuanta más energía necesitamos, más tenemos que construir: líneas eléctricas, sistemas de almacenamiento de energía, perforaciones en busca de petróleo, etc. Además de las consecuencias ecológicas, todo esto tiene un impacto económico: es caro para la sociedad, y tiene consecuencias para cada uno de nosotros.

El ahorro de energía es una forma de salir de este sistema de consumo excesivo, para avanzar hacia sociedades más conscientes y atentas a estos bienes comunes y al interés general. También es una forma de concienciarnos a nosotros mismos y a los demás para ser más respetuosos con estos recursos compartidos.

Empezamos por ahorrar energía y luego seguimos teniendo cuidado con el desperdicio de alimentos o la reducción de residuos. Es un círculo virtuoso, y también es un excelente modelo para dar a los niños de una familia. En definitiva, ahorrar energía es también un gesto ético.


Algunos gestos que reducen el consumo de electricidad

Calefacción eléctrica

Considerada durante muchos años como un símbolo de una gran fuga de energía, la calefacción eléctrica se está renovando. Puedes convertirlo en un calentador eléctrico económico, gracias a la utilización de modernas tecnologías, como los paneles fotovoltaicos, y a los nuevos materiales, este tipo de calefacción puede optimizarse a diario, basta con prestar atención a algunos consejos como:

  • Cierra las persianas de tus ventanas cuando te vayas de vacaciones o estés mucho tiempo fuera en invierno.
  • Ajusta las temperaturas en función de las habitaciones en las que estés más a menudo.

A título informativo, te aconsejamos mantener la temperatura entre 19°C y 21°C en el salón y 16°C en los dormitorios, si tienes niños pequeños se recomienda una temperatura media de 19°C. Esto puede parecer un poco frío, pero dormirás mucho mejor.

Ten en cuenta que bajar la calefacción 1°C te permitirá ahorrar un 7% de energía. En España, elegir el mejor proveedor de energía es también una recomendación para ahorrar en tu factura.


Agua caliente

Entre el cuarto de baño y la cocina, el consumo de agua caliente aumenta muy rápidamente y, por consiguiente, también los costes de energía.

Sin embargo, ahorrar energía en muy fácil:

Al recurrir a electricistas profesionales te pueden instalar una válvula de alivio de presión en el cabezal de la ducha, un grifo mezclador termostático o un regulador de caudal. Y no te olvides de ajustar correctamente el depósito de agua caliente. La temperatura no debe ser superior a 60°C.

  • Para cocinar, tapa las ollas para hervir el agua, requiere 4 veces menos energía.
  • En el lavadero o en la cocina, tu lavadora y tu lavavajillas estarán encantados de estar bien llenos y en modo ecológico. Lavar la ropa a 30 °C y a baja temperatura consume el doble de energía que a 60 °C

Electrodomésticos

Un electrodoméstico en modo de espera consume un 66% más de energía, lo que supone un 11% de tu factura energética al año.

El gesto ecológico y económico más sencillo es desenchufar los electrodomésticos en cuanto dejemos de utilizarlos o cuando los dejemos durante mucho tiempo. Para ser más eficiente, utiliza una regleta: así no tendrás que desenchufarlas una por una.

ElectrodomésticosEl frigorífico y el congelador: gasto energético día y noche

El congelador y el frigorífico funcionan las 24 horas del día, esto significa que consumen energía todos los días. Límpialos una vez al mes para prolongar su vida útil. Además, renueve sin demora tus electrodomésticos actualizándolos con alta eficiencia energética.

Para optimizar la eficiencia de estos aparatos:

  • Colócalos lejos de fuentes de calor (radiador, horno…) o de lugares demasiado fríos (garaje, sótano…).
  • Cierra la puerta rápida y correctamente después de usarla para mantener el frío en el interior y evitar el desperdicio de energía.

Objetos conectados para reducir su consumo de energía

Los objetos conectados son una buena forma de ahorrar energía en casa.

Los contadores conectados o los termostatos conectados, por ejemplo, están apareciendo en el mercado con un objetivo: reducir el consumo de energía.

También puedes conseguir regletas inteligentes y controlar todos tus aparatos a distancia, y apagar algunos de ellos automáticamente en cualquier momento del día (apagando el módem de Internet cuando estás en el trabajo o la televisión por la noche).


Trabajos de reformas energética

Adoptar pequeñas medidas en el día a día te permitirá ahorrar mucho en tu factura energética.

Sin embargo, si tu casa no está bien aislada, será en vano. Un aislamiento suficiente puede reducir significativamente tus necesidades energéticas. Para evaluar el estado de tu casa, debes llamar a un electricista profesional. Este último elaborará y priorizará las mejoras a realizar en tu vivienda, tu sistema de ventilación, sistema de calefacción, aislamiento, etc.


Tener un buen aislamiento

En el caso de un mal aislamiento, la pérdida de calor es mucho mayor a través de las paredes, el techo y las ventanas. Por lo tanto, tendrás que aumentar la calefacción y tu factura se incrementará. Por eso, un buen aislamiento es esencial para ahorrar energía en el día a día.

En resumen, ¿por qué ahorrar energía? Para evitar el despilfarro, para proteger el planeta o simplemente para realizar un gesto virtuoso: la elección es tuya. Lo principal es empezar, y para ello, puedes seguir nuestros consejos prácticos y muy sencillos.

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