Fomentamos en la sociedad los Objetivos de Desarrollo Sostenible - Agenda 2030

Centrarse en la eficiencia energética: consumir mejor, contaminar menos

Objetivo de eficiencia energética del 30%

Edificios energéticamente eficientes, marco y medidas claras de diseño ecológico, financiación más inteligente para apoyar el crecimiento en Europa y facilitar al mismo tiempo la consecución de nuestro objetivo climático.

La transición energética está en marcha en todo el mundo y es irreversible. La Unión Europea no sólo quiere adaptarse, sino que quiere tomar la delantera.

Queremos alcanzar los ambiciosos objetivos climáticos y energéticos que nos hemos fijado, manteniendo al mismo tiempo una economía competitiva que debe proporcionar empleo y crecimiento también a las generaciones futuras.

Para dar a sus consumidores y empresas los medios para adaptarse a esta transición, la Comisión pone en marcha nuevas e innovadoras medidas de eficiencia energética. Estas medidas incluyen, en particular

  • Establecer el marco para mejorar la eficiencia energética en general
  • Mejorar la eficiencia energética de los edificios
  • Mejorar el rendimiento energético de los productos (diseño ecológico) y la información al consumidor (etiquetado energético);
  • Financiación de medidas de eficiencia energética a través de la propuesta sobre financiación inteligente para edificios inteligentes.

Para completar el paquete, la Comisión propone un objetivo vinculante de eficiencia energética en toda la UE del 30% para 2030, subrayando así el compromiso de la UE con la eficiencia energética.


 

¿Por qué toma la Comisión estas medidas ahora?

La transición a la energía limpia es un elemento clave de la estrategia de la UE para el empleo y el crecimiento, que es la máxima prioridad de la Comisión Junker.

Esta transición atrae una financiación inteligente: el año pasado, los proyectos de energía limpia atrajeron un volumen de inversión mundial récord de 300.000 millones de euros, 6 veces más que en 2004. Con estas nuevas medidas, Europa estará en la mejor posición para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la ONU, incluido el ODS 7 de energía asequible, fiable, sostenible y moderna para todos.

La revisión de la legislación sobre eficiencia energética tiene como objetivo desbloquear el ahorro de energía que puede impulsar el crecimiento de la economía de la UE, así como la inversión y la creación de empleo. Nuestra propuesta de un objetivo vinculante en toda la UE de al menos el 30% para 2030 tendrá como resultado la reducción de la factura de importación de combustibles fósiles de la UE y conducirá a la creación de empleo y al aumento del PIB.


¿Cuáles son los beneficios concretos de la mejora de la eficiencia energética?

Una vez aplicadas por los Estados miembros, algunas de las medidas propuestas tendrán efectos inmediatos y tangibles: un objetivo ambicioso de eficiencia energética para 2030 puede ayudar a reducir la dependencia de los Estados miembros de las importaciones de energía, impulsar la economía local, aumentar la competitividad y crear nuevos puestos de trabajo en el sector de la energía limpia.

En el caso de la renovación de edificios, debería crear condiciones de mercado para aumentar el ritmo y el nivel de renovación de los edificios. También proporcionará un marco estable con una perspectiva y una estrategia a largo plazo para la descarbonización de los edificios, con el fin de transformar el parque de edificios de la UE al tiempo que se crea crecimiento y empleo.

Las medidas de diseño ecológico tienen por objeto garantizar que sólo puedan venderse en el mercado de la UE los aparatos energéticamente eficientes. El sistema de etiquetado energético de la UE tiene por objeto permitir a los consumidores elegir con conocimiento de causa cuando compran aparatos que consumen energía. En general, los hogares que sólo utilicen productos energéticamente eficientes en sus casas podrían ahorrar una media de 500 euros al año de aquí a 2020.

Además, los regímenes de obligación de eficiencia energética reducen la factura energética de los consumidores, ya que su demanda de energía se reduce al sustituir las ventanas viejas o aislar las paredes. Los estudios demuestran que la introducción de servicios energéticos comunitarios puede reducir las facturas de energía de los consumidores hasta en un 20% y va acompañada de una serie de beneficios, como el aumento de los niveles de confort y de la renta disponible.


 

¿Qué va a cambiar en la política de eficiencia energética?

Las propuestas de hoy de la Comisión pretenden mejorar la actual Directiva sobre eficiencia energética:

  • adecuar los objetivos de eficiencia energética al marco energético y climático de la UE para 2030;
  • ampliar la obligación de ahorro de energía más allá de 2020, exigiendo a los proveedores y distribuidores que ahorren el 1,5% de la energía cada año durante el período 2021-2030, con el fin de atraer la inversión privada y apoyar la
  • aparición de nuevos actores en el mercado; con el fin de desarrollar políticas a medida que tengan en cuenta las especificidades nacionales, los Estados miembros también pueden cumplir esta obligación a través de medidas alternativas
  • con efectos equivalentes, como los mecanismos de apoyo a la eficiencia energética
  • Mejorar la medición y la facturación de la energía consumida por los hogares para la calefacción y la refrigeración.

Además, la Comisión propone modificar la Directiva sobre la eficiencia energética de los edificios para hacerla inteligente mediante

  • es inteligente, fomentando el uso de las TIC y las tecnologías modernas, incluidos los sistemas de automatización de edificios y la infraestructura de carga para vehículos eléctricos, para garantizar el funcionamiento eficiente de los edificios
  • ser simple, simplificando o eliminando las disposiciones que no han producido los efectos deseados
  • Apoyar la renovación de los edificios reforzando el vínculo entre el aumento de los índices de renovación, la financiación y los certificados de eficiencia energética, y reforzando las disposiciones relativas a las estrategias nacionales de
  • renovación de edificios a largo plazo, con el fin de descarbonizar el parque de edificios a mediados de siglo.

La Comisión Europea también está poniendo en marcha una iniciativa de «Financiación inteligente para edificios inteligentes» con el fin de poner a disposición fondos privados para financiar la eficiencia energética y el uso de energías renovables a mayor escala en el sector de la construcción.


 

¿Cuáles son los efectos sobre el clima?

Mantener el impulso creado por las medidas de eficiencia energética aportará múltiples beneficios climáticos. Con la nueva Directiva de Eficiencia Energética

la Comisión establece un objetivo vinculante de eficiencia energética en toda la UE del 30%, que contribuirá de forma significativa a la reducción de las emisiones globales de gases de efecto invernadero;
todos los Estados miembros tendrán que contribuir al objetivo vinculante de la UE en el marco de los planes nacionales integrados de clima y energía adoptados en virtud del Reglamento de Gobernanza.


 

¿Cuáles son los beneficios de la eficiencia energética para el sector de la construcción?

Los edificios representan el 40% del consumo de energía en Europa. Dos tercios de los edificios de la UE se construyeron antes de la introducción de las normas de eficiencia energética, y su índice de renovación anual es de sólo un 1%.

Los cambios propuestos por la Comisión en la Directiva de Eficiencia Energética y en la Directiva de Eficiencia Energética de los Edificios tienen como objetivo acelerar el ritmo de renovación de los edificios existentes con el fin de descarbonizar el parque inmobiliario a mediados de siglo. Las directivas modificadas tendrán repercusiones directas tanto en los consumidores como en los hogares, que se beneficiarán de la reducción de la factura energética. También contribuirán de manera significativa a la competitividad de la industria europea, creando un negocio adicional para las PYMES en el mercado de la renovación de edificios por un valor de entre 80.000 y 120.000 millones de euros para 2030.


 

¿Qué otras medidas se proponen para el sector de la construcción?

Sólo el sector europeo de la construcción proporciona 18 millones de empleos directos y genera el 9% del PIB. Puede responder a una serie de retos económicos y sociales, como la creación de empleo, el crecimiento y la necesidad de aumentar la cuota de energía limpia. Como complemento a las propuestas legislativas, la Comisión también presenta una serie de medidas para facilitar la consecución de los objetivos de la Unión de la Energía, la modernización del sector de la construcción y la adaptación de su mano de obra, incluso antes de que la legislación entre en vigor.

Las medidas se centran en la digitalización de las características de los edificios y se dirigen principalmente a solucionar la falta de competencias de los trabajadores del sector de la construcción, en particular en materia de eficiencia energética y tecnologías digitales, a garantizar una mayor coherencia en el funcionamiento del mercado interior y a apoyar nuevas iniciativas para mejorar el rendimiento medioambiental de los edificios, en el espíritu de la economía circular.


 

¿Afectará la eficiencia energética a los productos que compramos?

El diseño ecológico y el etiquetado energético pueden reducir el consumo de energía y recursos de los productos, así como las emisiones, los residuos y la dependencia energética.

Para 2020, se espera que la política de ecodiseño genere un ahorro energético anual equivalente al consumo anual de Italia. Los hogares europeos podrán ahorrar hasta 500 euros en su factura energética anual. Además, se calcula que estas medidas crearán alrededor de 55.000 millones de euros de ingresos anuales adicionales para los sectores del comercio mayorista y minorista, que sustentan el empleo y el crecimiento de nuestra economía.

Esto se suma a las medidas anunciadas en el Plan de Trabajo de Ecodiseño para 2016-2019, que pueden generar un ahorro adicional equivalente al consumo anual de energía de Suecia para 2030, con beneficios comparables para los consumidores, las empresas y el medio ambiente.

Por último, pero no por ello menos importante, el nuevo plan de trabajo de diseño ecológico contribuye a una economía más circular al centrarse más sistemáticamente en aspectos como la sostenibilidad, la reparabilidad y la reciclabilidad de los productos a la hora de desarrollar nuevas medidas de diseño ecológico, y se pondrá en marcha un análisis en profundidad de los productos de las TIC, como los teléfonos móviles/smartphones, para explorar su potencial en una economía circular.


 

¿Por qué un nuevo enfoque del ecodiseño?

Dados los resultados positivos ya obtenidos en la reducción de nuestro consumo de energía, la Comisión quiere ahora dar el siguiente paso y seleccionar otros productos para conseguir el máximo impacto en términos de ahorro energético.

Como primer paso, la Comisión ha identificado cuidadosamente los productos más prometedores en términos de ahorro de energía. En el Plan de Trabajo de Ecodiseño se centra en los productos con mayor potencial de ahorro energético. El nuevo plan de trabajo de diseño ecológico para el periodo 2016-2019 incluye una lista de nuevos grupos de productos y describe cómo el diseño ecológico contribuirá a los objetivos de la economía circular.

A continuación, la Comisión revisó los planes de trabajo anteriores y confirmó la importancia de revisar las normas de diseño ecológico existentes para seguir el ritmo del progreso tecnológico.

Además del plan de trabajo sobre diseño ecológico para iniciar nuevos trabajos, la Comisión ha adoptado hoy varias medidas concretas para garantizar la continuidad de esta exitosa política, en particular

Directrices sobre acuerdos voluntarios para animar a la industria a buscar la autorregulación como alternativa a la legislación en determinados casos;
medidas sobre las tolerancias de control para mejorar las pruebas de los productos, reforzar los controles de conformidad de los Estados miembros y limitar las posibilidades de fraude
nuevos requisitos de diseño ecológico para los aparatos de calefacción y refrigeración de aire para conseguir un ahorro energético significativo.


 

¿Cómo se moviliza la inversión?

Como parte del Plan de Inversiones para Europa, el Fondo Europeo para Inversiones Estratégicas (FEIE) ofrece importantes oportunidades para impulsar la financiación de proyectos de eficiencia energética. La gran mayoría de los proyectos aprobados para su financiación se encuentran en el ámbito de la eficiencia energética y las energías renovables. Se invertirán 17.000 millones de euros con cargo al Fondo Europeo de Desarrollo Regional y al Fondo de Cohesión para mejorar la eficiencia energética de los edificios públicos y residenciales y de las empresas, dando prioridad a las PYME. Esta cantidad es tres veces superior a la asignada para el periodo 2007-2013.

La Comisión pone en marcha la iniciativa «Financiación inteligente para edificios inteligentes» con el fin de identificar y movilizar las inversiones privadas que son cruciales para el éxito de la política de eficiencia energética. A través de esta iniciativa, se puede disponer de 10.000 millones de euros adicionales de fondos públicos y privados para 2020:

fomentando un mejor uso de los fondos públicos, entre otras cosas, mediante la creación de plataformas de financiación flexibles para la eficiencia energética y las energías renovables, con el fin de fomentar el uso combinado del Fondo Europeo para Inversiones Estratégicas y otros fondos públicos, como los Fondos Estructurales y de Inversión Europeos
Ayudar a los promotores de proyectos a llevar a cabo las buenas ideas, mediante una mayor asistencia en el desarrollo de proyectos y mecanismos de agregación;
aumentar la confianza de los promotores de proyectos, financieros e inversores en las inversiones en eficiencia energética y hacerlas más atractivas.


 

¿Cuáles son los beneficios para los consumidores?

La mejora de la eficiencia energética tiene el efecto directo de reducir las facturas de energía, en particular mediante la modernización de la medición y la facturación de la energía consumida por los sistemas de calefacción y refrigeración y los sistemas de agua caliente comunitarios, con el fin de proporcionar a los consumidores una información más clara y regular sobre su consumo de energía. Sólo en el caso de los edificios multifamiliares, esto podría suponer un ahorro energético adicional de unos 8 Mtep en 2030, equivalente al consumo de energía primaria de Croacia en 2013.

La eficiencia energética es también una forma de abordar las desigualdades sociales en el acceso a la energía: el rendimiento energético de los edificios tiene un gran impacto en los precios de la vivienda y la pobreza energética. Por tanto, la mejora de la eficiencia energética del parque inmobiliario existente ayudaría a muchos hogares a salir de esta situación. La propuesta podría ayudar a entre 515.000 y 3,2 millones de hogares de la UE a salir de la pobreza energética (de un total de 23,3 millones de hogares afectados).

También tendrá un impacto positivo en la salud y en los costes relacionados: los sistemas de calefacción modernos y eficientes utilizan menos combustible fósil y emiten menos contaminantes, en particular gases de efecto invernadero, mejorando así la calidad del aire. Los hogares bien calefactados y ventilados reducen los problemas de salud causados por la humedad, especialmente entre los grupos de población vulnerables, como los niños y los ancianos, así como los que ya padecen enfermedades.


 

¿Cuáles son los beneficios para industria?

Los proyectos de eficiencia energética ofrecen importantes y crecientes oportunidades de mercado, y las empresas europeas están especialmente bien situadas para aprovecharlas: en este sector, que tiene un enorme potencial sin explotar, están en una posición privilegiada para ofrecer soluciones innovadoras. Los estudios encargados por la Comisión muestran que el actual marco de diseño ecológico podría generar 55.000 millones de euros de ingresos anuales adicionales para las empresas europeas de aquí a 2020.

Una vez revisadas, la Directiva de Eficiencia Energética y la Directiva de Eficiencia Energética de los Edificios aumentarán significativamente la competitividad de las empresas europeas (principalmente en los campos del aislamiento y el vidrio plano), incrementando el valor de su mercado en 23.800 millones de euros en la UE para 2030, y creando un mercado de renovación de edificios para las PYME por un valor estimado de 80.000 a 120.000 millones de euros 47.600 millones de euros de actividad adicional en el sector de la construcción relacionada con la eficiencia energética (aislamiento de tejados, sustitución de ventanas, mejora de los sistemas de los edificios, etc.).

La mejora de la eficiencia energética ayudará a las empresas europeas a reforzar su competitividad manteniendo sus costes bajos.


 

¿Cuáles son los beneficios para empleos?

En conjunto, el paquete energético y climático 2030 podría suponer un aumento del PIB de la UE de hasta el 1% en 2030, inyectando 190.000 millones de euros adicionales en la economía de la UE y creando hasta 900.000 puestos de trabajo. Sólo el objetivo del 30% de eficiencia energética puede crear hasta 70.000 millones de euros de riqueza adicional en la economía real y 400.000 puestos de trabajo, frente a un objetivo del 27%.

Lo siguiente está probado:

la inversión en eficiencia energética es más beneficiosa que la inversión en otros sectores energéticos en términos de creación de empleo local
el número de puestos de trabajo creados puede ser de 2,5 a 4 veces mayor que el creado por la inversión en la industria del petróleo y el gas;
Un millón de euros invertidos en eficiencia energética genera unos 20 empleos directos en el sector.


 

¿Cuáles son los beneficios para la seguridad energética?

Las medidas de eficiencia energética son también una de las formas más rentables de garantizar la seguridad energética. En particular, tienen importantes efectos beneficiosos sobre la seguridad del suministro y el nivel de las importaciones de gas. En comparación con un objetivo de eficiencia energética del 27%, un objetivo ambicioso del 30% mejorará la seguridad energética al reducir las importaciones de combustibles fósiles en un 12% para 2030, ahorrando 70.000 millones de euros en importaciones.

Solo el sector de la construcción ahorrará un total de 29,1 Mtep de aquí a 2030, lo que equivale al consumo de energía primaria de Rumanía en 2014.


 

¿Cuál es el papel de la eficiencia energética en la transición energética global?

La eficiencia energética contribuye a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y es inseparable de las energías renovables para hacer posible la transición energética. También forma parte de la gobernanza de la Unión de la Energía, que enmarca las contribuciones de los Estados miembros a la consecución del objetivo vinculante de eficiencia energética a nivel de la UE, como parte de los planes nacionales integrados de energía y clima.

El Reglamento de Gobernanza establece un mecanismo fiable para que los Estados miembros informen sobre los progresos y para que la Comisión evalúe los avances colectivos hacia el objetivo de eficiencia de 2030. Si la Comisión considera que los planes nacionales, o su aplicación (es decir, los avances), no son lo suficientemente ambiciosos, puede tomar medidas a nivel de la UE para garantizar el cumplimiento del objetivo. Estas medidas pueden incluir la mejora de la eficiencia energética de los productos, los edificios y los sistemas de transporte. Un estrecho vínculo con el Reglamento de Gobernanza también garantiza que se simplifiquen e integren las obligaciones existentes de planificación, información y seguimiento de la eficiencia energética más allá de 2020.


 

¿Qué hace la Comisión para combatir la pobreza energética?

La pobreza energética es un problema importante en toda la UE, causado por los bajos ingresos y las viviendas ineficientes. En 2014, la factura energética de los hogares con menos ingresos de la UE representó casi el 9% de su gasto total.

El paquete propuesto establece un nuevo enfoque para proteger a los consumidores vulnerables, entre otras cosas apoyando la inversión en eficiencia energética. Como parte de sus propuestas sobre eficiencia energética, la Comisión pide a los Estados miembros que tengan en cuenta la pobreza energética, exigiendo que algunas de las medidas se apliquen prioritariamente a los hogares afectados o a las viviendas sociales. Sus estrategias a largo plazo para la renovación de edificios también deberían contribuir a aliviar la pobreza energética.

Además, como parte del proceso de gobernanza de la Unión de la Energía, los Estados miembros deberán supervisar e informar sobre la pobreza energética, mientras que la Comisión facilitará el intercambio de mejores prácticas. Además, en el marco de sus esfuerzos por proteger y capacitar a los consumidores, la Comisión propone exigir el cumplimiento de determinadas garantías de procedimiento antes de poder cortar el suministro a los consumidores. La Comisión también está creando un observatorio de la pobreza energética para proporcionar datos más completos sobre el problema y las posibles soluciones, así como para ayudar a los Estados miembros en su lucha contra esta forma de pobreza.

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