Los precios mensuales aumentaron en la mayoría de los principales mercados eléctricos europeos. La subida de los precios del gas y de los derechos de emisión de CO2, el aumento de la demanda y la menor producción eólica en varios mercados impulsaron esta tendencia. La producción solar fotovoltaica alcanzó máximos históricos en Alemania, España, Francia, Italia y Portugal. La demanda también marcó máximos históricos en algunos mercados y alcanzó los niveles más altos de los últimos años en otros