La eficiencia energética está dejando de ser un requisito administrativo para convertirse en una variable con impacto directo en el mercado inmobiliario. Valmesa, compañía especializada en tasación y consultoría inmobiliaria homologada por el Banco de España, señala que los inmuebles con baja eficiencia energética podrían afrontar mayores dificultades comerciales, menor liquidez y una pérdida relativa de competitividad frente a activos más eficientes