Javier Fernández, fundador y director general de Fundación Comercio Para el Desarrollo (COPADE)
«En un momento en que la madera y los productos forestales están en el centro del debate global —por su origen, su impacto social y su huella ambiental— y en el que comunidades locales e indígenas reclaman un papel protagonista en la gestión de sus territorios, Fundación COPADE demuestra que existe un modelo diferente: ético, rentable y con impacto real.
Mientras parte de la madera que llega a Europa desde África o América Latina lo hace sin garantías plenas de sostenibilidad ni de retorno para las comunidades de origen, COPADE trabaja directamente con cooperativas forestales responsables. Su modelo asegura trazabilidad completa, condiciones justas y que los beneficios lleguen a quienes gestionan los bosques de forma sostenible. La organización no colabora con grandes multinacionales extractivas donde los márgenes se concentran en pocos actores y el precio más bajo suele traducirse en precariedad para los trabajadores y presión sobre los ecosistemas.
El debate internacional ha puesto el foco en estas problemáticas. En la reciente COP30 celebrada en Belém (Brasil), se volvió a alertar sobre la necesidad de reforzar los mecanismos contra la tala ilegal y las cadenas de suministro opacas. Investigaciones como la de la Environmental Investigation Agency (EIA) en Reino Unido han documentado operaciones de tala ilegal en el Territorio Indígena Munduruku, en la Amazonía brasileña, evidenciando cómo madera extraída de forma ilícita puede terminar «blanqueada» en los mercados internacionales. Asimismo, organizaciones como Global Witness y Chatham House han denunciado reiteradamente la magnitud del problema en la República Democrática del Congo, donde informes previos estimaban que un altísimo porcentaje de la tala se producía al margen de la legalidad.
Frente a este contexto, la marca WoodLife, impulsada por COPADE, ejemplifica un enfoque pionero. Es la única a nivel mundial que reúne simultáneamente cuatro de las certificaciones más exigentes del sector —Forest Stewardship Council (FSC), Madera Justa, World Fair Trade Organization (WFTO) y Huella ASG—, garantizando que cada producto comercializado tenga un impacto social y ambiental medible. Cada pieza no solo cumple con altos estándares de calidad, sino que refuerza la competitividad de las empresas que apuestan por cadenas de suministro responsables.
Este modelo contrasta con prácticas que priorizan márgenes a corto plazo, dejando en desventaja a comunidades, trabajadores y ecosistemas. La experiencia internacional demuestra que la tala ilegal y los proyectos de alto impacto ambiental sin consulta previa afectan a millones de personas y aceleran la degradación forestal. Algunas grandes compañías continúan basando su abastecimiento en contextos con conflictos sociales y ambientales documentados, priorizando precio y volumen frente a sostenibilidad real. COPADE, en cambio, acredita que un comercio transparente y responsable no solo es posible, sino necesario.
Elegir madera trazable y certificada no es únicamente una decisión ética; es también estratégica. En un mercado global cada vez más exigente, COPADE reafirma su papel como motor del Comercio Justo en España, invitando a empresas, instituciones y consumidores a apostar por un modelo que protege los bosques, fortalece el tejido social, empodera a las comunidades y mejora la competitividad empresarial. Porque cuando se opta por Madera Justa y certificación FSC, se garantiza que la madera beneficia a todos: a las personas y al planeta».


