En la cuarta semana de mayo, los precios de gran parte de los mercados europeos bajaron respecto a la semana anterior. El aumento de la producción fotovoltaica, junto al descenso de los precios del gas, favorecieron esta tendencia, aunque la caída de la producción eólica y la demanda impulsaron los precios en Francia, Italia y la península ibérica. Los mercados europeos registraron récords históricos de fotovoltaica, mientras los futuros de CO2 alcanzaron su precio de cierre más alto desde febrero