La iniciativa ha permitido evitar más de un millón de metros cuadrados de papel de aluminio, el equivalente a 146 campos de fútbol, gracias a la participación de más de 3.000 alumnos desde 2021. "Cambiar un pequeño gesto en el recreo puede transformar la relación de toda una generación con los residuos", destaca Meritxell Hernández, CEO de Roll’eat, compañía detrás de la organización del evento que reivindica el poder pedagógico de implicar a los niños en la sostenibilidad desde su día a día