La empresa Rover Grupo da un paso más allá en la creación de infraestructuras, integrando la sostenibilidad emocional como un criterio central en sus proyectos. Desde túneles peatonales en Valencia hasta galerías de arte en Estocolmo, la compañía busca que los espacios públicos no solo faciliten la movilidad, sino que también cuiden de las emociones de los usuarios, transformando cada trayecto en una experiencia segura, cómoda y positiva