Un estudio publicado en la revista Animals por el profesor de veterinaria Andrew Knight, de la Griffith University, revela que los perros consumen, de media, más animales de granja que las personas y que cambiar su alimentación a dietas sostenibles y nutricionalmente equilibradas podría reducir de forma significativa las emisiones de gases de efecto invernadero, el sacrificio de animales y la presión sobre los recursos alimentarios globales